San Juan Evangelista

Representación de San Juan Evangelista durante los momentos en que Jesucristo realiza su entrada en la ciudad de Jerusalén, manifestando así, como el más amado de sus discípulos, la divinidad del maestro, fundamentada en las profecías mesiánicas, y participando con ello en la culminación del ciclo de la vida pública de Cristo, cuando se acentúa su imagen triunfal como preludio de su Pasión.

Imagen de vestir, de tamaño natural y realizada en madera policromada, con los estilemas tan peculiares que el escultor e imaginero murciano imprime a sus obras. Porta en su mano izquierda la palma como símbolo de alabanza por la victoria del Mesías sobre el pueblo, mientras con la derecha señala a su figura montada sobre el jumento, ante la cual también tienden mantos y ramas de olivo para mostrarle reverencia.