San Juan Bautista


La figura del Bautista en el desierto fascina por sí misma, como personaje semisalvaje, vestido de pieles de camello, llevando una vida ascética, encendido por la llama de la profecía “Vox clamantis in deserto”(La voz que clama en el desierto) Era hijo de Zacarías e Isabel, prima de María, habiendo nacido seis meses antes que Cristo.
El arte, por lo general, muestra un poco menos salvaje al Bautista, siendo la difusión de su imagen muy amplia, pero siempre y comúnmente como figura aislada.


Se distinguen dos fases: La adolescencia, donde es representado muy joven y atlético, a menudo acompañado por el pequeño cordero que se convierte en símbolo, y la madurez, cuando tiene treinta años y el Bautista aparece marcado por los ayunos y la piel bronceada, con el ansia de pronunciar a los nuevos tiempos la inminente aparición del Mesías.
Yo lo he representado en la época de adolescente. Cuerpo atlético con el único ropaje de una piel de animal. Con la mano derecha sostiene una concha, una de las variantes reconocibles del arte cristiano después de la cruz con cartela. Con el dedo índice de la mano izquierda señala al pequeño cordero postrado a sus pies, recordando la frase pronunciada cuando vio a Jesús: “He aquí el cordero de Dios” (Juan 1, 29).
Talla en madera policromada de 120 cms. de altura, se encuentra en la parroquia de Santiago Apóstol de la población de Portmán (La Unión), sufragada por los fieles de la parroquia, siendo ubicada junto a la pila bautismal, bendecida el día 3 de Junio de 2007.

![022- [1600x1200].jpg](/images/stories/galo//022- [1600x1200].jpg)


